sábado, 23 de febrero de 2019

Apuntes para un libro vivo. Nos siguen invandiendo...

Visto el clima político actual, donde se inventan o magnifican problemas por puro interés personal u odio enquistado y se arrinconan noticias realmente graves, este titular puede equivocar a la posible lectora... pero para eso es lectora y si sigue leyendo comprobará a qué invasiones me refiero: a las que ignoramos y son realmente graves.

Las especies invasoras no dejan de adentrarse en nuestro territorio y provocar cuantiosos daños. Le ha tocado ahora a Tenerife, donde unas termitas de origen americano empiezan a extenderse por sus viviendas causando cuantiosos daños.
La cosa, como en otras especies invasoras, no viene de ahora. El primer "brote" se detectó y, al parecer, se controló en 2010. La mala prensa que podía dar a las viviendas en cuestión parece ser que tapó el incidente. Si a ello unimos la habitual inacción política, nombrando una comisión que no hizo nada -"la mejor manera de no solucionar algo es nombrar una comisión para que se ocupe de ello", dijo hace unos años un conocido político español- han deparado que reaparecieran en 2017 y ahora ya está lo suficientemente extendida para que se comience a actuar.

Como siempre, repetir que ignorar a la naturaleza y no proteger al medio ambiente es carísimo. De momento ya está previsto gastar 5 millones de euros -y desde el principio se cree que como mínimo hará falta el doble- en tratar de atajar la plaga -por cierto, con insecticidas, claro, que no estarán exentos de daños colaterales.
Mientras tanto, políticos y politiquillos hablarán en los próximos días hasta la saciedad de los problemas que de verdad importan a la gente... ¿cómo que se te caiga la casa encima? 

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sábado, 9 de febrero de 2019

Al hilo de... La vida sigue igual. Eduardo Robaina

Sea por una cosa o por otra, con todos los matices que se quiera, la realidad es que siguen las desenfrenadas emisiones de CO2  de nuestro sistema eléctrico, protocolos, acuerdos y grandes intenciones al margen.
Un artículo el de Eduardo Robaina para leer al detalle, sin caer en generalizaciones simplistas, pero que muestra lo casi imposible de avanzar en la reducción de las emisiones más importantes en la generación del cambio climático 

domingo, 3 de febrero de 2019

Apuntes para un libro vivo. Ignorantes que no tapan la cruda realidad

Donald Trump, demostrando una vez más su completa ignorancia sobre cuestiones medioambientales, aprovechaba la tremenda ola de frío que azota a parte de su país para demostrar que el cambio climático no existe... Obviamente comentarios de barra de bar no tendrían mayor importancia si no fuera quien es y si no sirvieran a muchos otros ignorantes para enquistarse en sus creencias y seguir comportándose tan nocivamente para este planeta y quienes lo habitamos.

Pero es mucho peor, porque ignorante o no, el presidente de Estados Unidos sabe que el cambio climático existe y es peligrosísimo... Así lo dicen, y se lo habrán dicho, las agencias de seguridad de su país en un reciente informe:

La degradación ambiental y ecológica global, así como el cambio climático, probablemente fomenten la competencia para recursos, dificultades económicas y descontento social hasta 2019 y más allá. Peligros climáticos tales como clima extremo, temperaturas más altas, sequías, inundaciones, incendios forestales, tormentas, aumento del nivel del mar, suelo la degradación y la acidificación de los océanos se están intensificando, amenazando la infraestructura, la salud y el agua y
seguridad alimentaria. 

Vivimos ahora mismo, precisamente, una demostración, ésta sí, de cuán cierto es ese informe cuando el gran asunto geopolítico mundial en estos momentos es quién controla y explota la mayor reserva de petróleo del mundo: Venezuela, por lo que tenemos garantizada inseguridad y cambio climático... y que la rueda no pare.


domingo, 27 de enero de 2019

Al hilo de... Concejalías de Medio Ambiente que hacen bonito. Alejandro Tena

¿Cuántos Ayuntamientos no tienen su concejalía de Medio Ambiente, aunque sea junto a otras bastante dispares? ¿Cuántos Ayuntamientos aplican una política efectiva para proteger al Medio Ambiente?
El Medio Ambiente queda bonito, viste, ya sea a Ayuntamientos o empresas... otra cosa es saber de lo que se está hablando o hacer algo efectivo. 

En muchos Ayuntamientos el Medio Ambiente se circunscribe a cuestiones sanitarias: plagas, recogida de basuras... o sustituye a los departamentos de jardines.
En muchos más, la persona que lo lleva no tiene suficientes conocimientos o experiencia para hace útil esa concejalía... Le ha caído el marrón.
En otras, la labor de la concejalía no sale de la propia concejalía, no se hace transversal al resto de las actividades municipales.

De todo ello nos habla Alejandro Tena, periodista e historiador, habitual del Diario Público, en este artículo

domingo, 20 de enero de 2019

Apuntes para un libro vivo. El derroche imprescindibile

Esta semana se conocía -y escandilizaba relativamente- que Amazon destruye o tira a la basura cientos de miles de productos nuevos que no vende. En definitiva, tanto a Amazon como a sus proveedores les resulta más barato esta práctica que devolverlos o donarlos.
Y cuesta decirlo pero... es lo más lógico dentro del sistema de consumo que tenemos, sobre el que se sustenta nuestra economía y que cada vez nos entusiasma más. Si queremos algo y lo queremos ya, no importa donde esté el día anterior, se necesitan altos niveles de stock. Hay que tener de todo almacenado para enviarlo inmediatamente cuando nos lo pidan.

Viene a ocurrir lo mismo con las demenciales cifras de alimentos que no llegan a consumirse, bien sea en los lugares de producción, de distribución o de compra -y no hablemos de los propios hogares. Si queremos estanterías de supermercados llenos -huecos en los lineales dan muy mala imagen al establecimiento en cuestión-, ir a comprar lo que nos apetezca a casi cualquier hora del día y tenerlo... se necesita tener de todo y mucho, para que nunca falte de nada.
El vendedor demandará al productor mucha cantidad y mucha variedad y en las estanterías o en los lineales llegará la fecha de caducidad y no se habrán vendido.

El resultado de todo ello es forzar a un planeta ya muy forzado a producir y derrochar tanto con lo que podrían comer millones de hambrientos; aumentar el número de residuos, de contaminación, al pudrirse éstos o ser incinerados.
Las medidas cada vez más frecuentes en grandes supermercados -con la excepción de un grande entre los grandes, Mercadona- de rebajar productos que van a caducar o donarlos, incluso, son imprescindibles -e increíble lo que han tardado en generalizarse- pero no arreglan el problema.

El problema es el sistema productivo, de consumo y de distribución de éste en el que nos basamos que necesita producir mucho -y si puede ser que dure poco- para consumir deprisa. Éste sistema, por mucho que sostenga nuestra economía, no es eterno -por lo que... "más dura será la caída"- y una vez más los parches sólo ayudarán a que sea más fuerte el reventón.  

domingo, 13 de enero de 2019

Al hilo de... Cuando la ropa destruye el planeta. Alejandro Tena

Se nos tiene planteado el consumo para que lo hagamos continuamente, enlazando con habilidad distintos períodos, con distintos nombres y con distintas ofertas, y con el mismo resultado: consumir... muchas veces por consumir. Si se han introducido viernes negros, ciberlunes y ampliando y potenciado grandes períodos de consumo, como la Navidad -Papá Noel incluido- los clásicos de siempre siguen ahí, con más fuerza todavía, casi con frenesí: las rebajas de Enero tocan ahora, haga falta o no lo que se compra.

Y la estrella en las rebajas de Enero siempre ha sido la ropa; ropa cada vez más barata, porque es fabricada más lejos, en lugares con normativas de salud y protección medioambiental escasas, con salarios y energía más barato aún. Y como es barata, compramos más, nos la pongamos más o menos, nos la pongamos o no...
Resultado de la ecuación, el de siempre: más contaminación, más emisiones de CO2 -con larguísimos viajes de ida y, muchas veces, de vuelta-... Una pesada carga más para el planeta en buena parte innecesaria y que crea una riqueza restringida -argumento que todo lo justifica.

Alejandro Tena, periodista e historiador, habitual de Diario Público y de vozparalela.es lo relata claramente en este artículo:


domingo, 6 de enero de 2019

Apuntes para un libro vivo. "Valores elevados para la época del año"

Llevamos semanas escuchando frases como ésa al hombre o la mujer del tiempo... "valores elevados para la época del año". Más aún, en las zonas frías del interior, como La Mancha desde la que escribo, se da un fenómeno raro más que sumar al cúmulo de rarezas climáticas que sufrimos desde hace años: llevamos muchos días con mínimas de 3 a 5 grados bajo cero mientras que "el cuerpo del día" es muy suave a poco abrigado que se vaya.

Esta misma mañana se podía ver, a eso de las doce del mediodía, en la sombra el hielo formado durante la noche mientras, paseando al Sol, casi estorbaba el abrigo.
Hoy Vitoria ha registrado una mínima de 9 bajo cero... y una máxima de 9 ¡Dieciocho grados de diferencia! Algo que por aquí conocemos bien desde hace varios inviernos y que se aprecia cualquiera de estos días viendo "el tiempo" en la tele, en muchas ciudades del interior (-4/16 es una variación hasta normal) 

Todo ello no es ya una evidencia del cambio climático, que ya es más que evidente hasta para los más ciegos, sino del desorden meteorológico que hemos creado y que ya resulta incontrolable, lo que hace casi patéticas las habituales manifestaciones de los asistentes a cumbres sobre limitar la subida de la temperatura en tantos grados, limitar las emisiones de CO2...
Lo hecho, hecho está. Sólo nos queda conseguir lo menos malo, si no seguimos siendo torpes y lerdos. 

Hidrógeno verde, una revolución que cambia poco

La primera vez que escribí en Raíz y Rama fue en 2020 y lo hice sobre el coche eléctrico, entonces y ahora uno de los baluartes de la tra...