domingo, 25 de febrero de 2018

Sucedió en La Pecera

Como vengo repitiendo cada vez que hablo del libro, en el propio libro, en este blog, no lo he escrito y publicado solamente para que se lea... sino para que se pueda compartir y propicie el diálogo, la discusión, etc.

Este pasado viernes 23, anocheciendo, hice la primera presentación abierta del mismo en la librería La Pecera. Con mucho frío en el exterior, como era hasta unos años lo normal, se dieron las condiciones exactas para que, además de una exposición sintética de lo que es y contiene el libro, todo ello se pudiera poner en común: unas veinte personas, en un lugar acogedor y rodeados de libros, dispuestas a preguntar, conversar y opinar. Poco más puedo pedir más para mis presentaciones.

Se me preguntó por la importancia de la educación y el grado de concienciación de la juventud, la posibilidad de llegar a un etiquetado sobre la huella ecológica de productos tan comunes como los móviles, la relación entre el sistema económico y el deterioro medioambiental, el alejamiento de nuestra forma de vivir respecto a la naturaleza...

Se escucharon muchas cosas interesantes y se habló, también, del papel que las personas tenemos en la protección del medio ambiente y en la resolución del embrollo en el que estamos... aunque sin demasiada confianza en nuestra reacción.
Fue muy atinada la referencia de uno de los asistentes al caso del fraude de Wolkswagen, uno de los mayores de las historia con, añado yo, gravísimas consecuencias para la salud de muchas personas. Pese a ello, Wolkswagen es el mayor fabricante de coches del mundo, lo que deja en un lugar muy delicado la respuesta social ante los engaños que dañan nuestra salud y el medio ambiente.

De veinte en veinte, de diez en diez o de cinco en cinco, este libro sigue caminando

sábado, 17 de febrero de 2018

Apuntes para un libro vivo. Cómo hacer un pan como unas hostias contra el cambio climático

Anoche estuve escuchando a Teresa Ribera* y a Javier Sampedro** hablando sobre el cambio climático aquí, en Manzanares. Escuchar a personas que saben de lo que hablan no siempre es fácil y suele ser satisfactorio, como en el caso que nos ocupa. Es también una buena manera de estar al día, de saber... para luego escribir libros, por ejemplo. 

Entre las muchas cosas interesantes que se escucharon traigo aquí una por su relación con otra de las obsesiones de mi libro.
Me gustaría repetir las palabras textuales que utilizó Teresa Ribera, para no apartarme un ápice de lo que quiso decir, pero creo que recogiéndolas de mi memoria no cambio el sentido. Teresa Ribera, hablando del Fondo Verde acordado en París para apoyar a los países en desarrollo frente a la descarbonización y otras medidas contra el cambio climático, vino a decir que sí, que estaba muy bien todos esos miles de millones de dólares pero mucho cuidado con que los otros billones de dólares que mueven los gobiernos se utilizaran de manera que no alimentaran el cambio climático.

No sé si estas palabras eran fruto de su experiencia como secretaria de Estado de Cambio Climático. Ocupó ese puesto dentro del período posiblemente más nefasto en nuestro país para el medio ambiente y cuando más contribuimos en menos tiempo al cambio climático. Fue un período iniciado por un gobierno y continuado por otro en el que la desaforada construcción de viviendas, autovías, aeropuertos y un consumo sin complejos arrasó buena parte de nuestras costas y parajes naturales y emitimos CO2 como nunca.
Imagino su labor diaria iniciando y desarrollando medidas contra el cambio climático mientras la política general de su gobierno y la dinámica del país hacia poco menos que inútil su esfuerzo.

Efectivamente, si no afrontamos los problemas globales de la Humanidad de forma global podemos acabar haciendo, por mucho tesón que pongamos en luchar contra el cambio climático, la guerra, el hambre... un pan como unas hostias.

*Teresa Ribera fue secretaria de Estado de Cambio Climático y actualmente dirige el Instituto de Desarrollo Sostenible y Relaciones Internacionales, con sede en París
**Javier Sampedro es doctor en genética y biología molecular y periodista

miércoles, 31 de enero de 2018

Apuntes para un libro vivo. El medio ambiente y la pobreza

Uno de los objetivos -y casi obsesiones- de mi libro es que se deje de ver al medio ambiente como un ente ajeno a nuestra vida, desconectado de lo que nos pasa que, en el mejor de los casos, hay que cuidar y respetar por él mismo. De poco sirven los esfuerzos para conservarlo si no nos damos cuenta de que vivimos y formamos parte de él y, por lo tanto, todo lo que le hagamos, bueno o malo, nos lo estamos haciendo mucho más directamente de lo que creemos.

De la misma manera, mi libro va de problemas y soluciones y uno de los problemas que trata es uno de los mayores de la Humanidad: la pobreza, alimentada en muchos casos, sino casi siempre, por un medio ambiente deteriorado, por una naturaleza sometida a nuestro beneficio particular y habitualmente esquilmada por lo que, conservar el planeta significa luchar contra la pobreza.

Así lo vienen entendiendo varias organizaciones de la Iglesia Católica unidas en la iniciativa "Enlázate por la Justicia" que apoyadas en la Encíclica del Papa Francisco, Laudato Sí, promueve la campaña "Si cuidas el planeta, combates la pobreza", relacionando directamente la crisis social y la ambiental ("no hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socio-ambiental") y reivindicando la necesidad de un cambio de modelo económico ("...el modelo de desarrollo económico, basado en el crecimiento del consumo, es insostenible con el ritmo y la capacidad del planeta. Además, genera desigualdad social y quebranta los derechos de las personas más vulnerables, especialmente en aquellos países menos desarrollados que padecen la lucha global por los recursos naturales que son considerados estratégicos")




miércoles, 24 de enero de 2018

Los libros de mi libro. El fin del petróleo

Paul Roberts es un periodista de investigación que visita personalmente la fuentes de información y cuenta las cosas desde la objetividad.

En El fin del petróleo nos cuenta lo que ya ni siquiera dudan los que viven de él: el petróleo se acaba, por eso los "petroleros" se van pasando a las "renovables", el coche eléctrico o el gas... o a la construcción. El correctamente llamado oro negro tiene sus años contados y su pico de producción -el momento máximo de producción tras el cual ésta declina- está cercano o, incluso, ya se ha llegado a él.

Ha pasado el tiempo del petróleo fácil, barato y abundante. Cada vez cuesta más encontrar nuevos yacimientos y en los que se explotan resulta más difícil obtener el crudo. Al mismo tiempo, controlar la energía da poder, lo que lleva a sucesivas crisis y tensiones que cada cierto tiempo desembocan en terribles conflictos de consecuencias imprevisibles.   

Ese final no impide que lo sigamos consumiendo como si fuera inagotable y pese a las terribles consecuencias que su quema tiene para el medio ambiente y nuestra propia vida.
Estamos enganchados a él como a una droga dura, matamos y morimos por poseerlo pero, queramos o no, lo tenemos que dejar... ¿Sabremos dejarlo, cuanto antes, en una transición rápida y no traumática? ¿O será él el que nos deje, con un mundo sufriendo el cambio climático y sin haber sabido adaptarnos?

jueves, 11 de enero de 2018

Apuntes para un libro vivo. ¿Combustibles alternativos?

El programa de Radio 5 Entre paréntesis emitía ayer un interesante reportaje que en seis minutos daba un repaso esclarecedor sobre la movilidad sostenible... o cómo seguir haciendo lo mismo pero emitiendo menos CO2 y contaminando menos.
El reportaje dejaba claro por dónde siguen yendo los tiros a la hora de desplazarnos en las ciudades: combustibles alternativos... se entiende que a los combustibles fósiles y sus consecuencias. Pero las alternativas que se presentan son la electricidad, el gas natural y el autogás -mezcla de propano y butano. 

Los coches eléctricos consumen electricidad que debe ser producida mediante algún tipo de combustible -petróleo, carbón, gas, energía nuclear, solar fotovoltaica...- Sólo podríamos hablar de "alternativa" si la electricidad que consumieran esos coches proviniera de energías de fuentes renovables.
El gas, sea natural, propano o butano emite CO2 aunque menos que la gasolina (15%) o el diesel (10%) (1) De ninguna manera se puede hablar de "vehículos de cero emisiones o muy muy bajas emisiones" que nombra en el reportaje el presidente de la patronal de los fabricantes de automóviles (ANFAC) o el "combustible ecológico" como se refiere al autogas la representante de REPSOL AutoGas.
La alternativa de estos combustibles sí es real en cuanto a la contaminación ya que con ellos se reduce totalmente -coche eléctrico- o de manera notable -distintos tipos de gas-(2) si nos centramos en las ciudades por donde ruedan estos vehículos y obviamos los centros de producción de estos combustibles.

Se percibe en las declaraciones, más que un interés por reducir la contaminación o

sábado, 23 de diciembre de 2017

Apuntes para un libro vivo. ¿Quién defiende a los que aún no han llegado?

Cuando acabas un libro como el mío inevitablemente te encuentras con artículos, noticias, opiniones que te hubieran venido muy bien en su confección pero que, o bien no encontraste en su día, o bien aún no se habían publicado.

Ésto último sucede con las palabras de Paco Casero, fundador del Sindicato de Obreros del Campo e impulsor de la agricultura ecológica en Andalucía en el artículo de la revista La Marea de este mes, escrito por Olivia Carballar. Me hubieran sido muy útiles para las partes de mi libro en que hablo del futuro, de cómo lo encaramos o, incluso, para mis propias conclusiones finales, porque todo el mundo antepone sus hijos o sus nietos a otras prioridades... pero cae en continua incoherencia cuando en su comportamiento diario consume recursos y daña el medio ambiente como "si no hubiera un mañana".

Paco Casero preside la Fundación Savia, que trabaja, entre otras cosas, en crear la figura del Defensor/a de las generaciones futuras.
"Si no tomas conciencia de que tienes un hijo, nietos... Si vives en el día a día, es imposible que lo puedas entender. Y si tú ya no tienes agua, ¿qué tendrán ellos? Nuestra filosofía es, por tanto, cuestionar el yo, que nos demos cuenta de que hay algo más que el yo. Por eso la perspectiva del tiempo supone una revolución. Si no empleamos esa lógica seguiremos con esa frase que aún no hemos desterrado: pan para hoy y hambre para mañana"  

Hidrógeno verde, una revolución que cambia poco

La primera vez que escribí en Raíz y Rama fue en 2020 y lo hice sobre el coche eléctrico, entonces y ahora uno de los baluartes de la tra...